Uno de los días del retiro viviremos un momento único y muy especial. Como sabéis, siento una conexión profunda con el mar y la naturaleza, y me encanta unir esa energía con el movimiento, el deporte y espacios donde podamos parar, sentir y crear.
También creo firmemente en la importancia de dedicar tiempo a la creatividad, a dar rienda suelta a la imaginación y a expresarnos desde un lugar libre y auténtico.
Por eso, el último día del retiro —el domingo por la mañana—, después de realizar el taller de açaí, nos reuniremos todas en el jardín de los apartamentos para compartir un precioso taller de pintura de animales marinos, guiado por una artista profesional.
Será un momento para desconectar, disfrutar del proceso creativo y llevarnos a casa un recuerdo hecho con nuestras propias manos, lleno de significado, mar y magia.
















